Actividad

  • adopty ha publicado una actualización hace 13 años, 11 meses

    Las doce características del niño adoptado Michèle Bernier et Johanne Lemieux

    3. Los sueños difíciles
    Durante el primer año, y a menudo más tarde, los niños adoptados viven y hacen vivir a sus padres noches difíciles. Se niegan a dormirse, miedos nocturnos, pesadillas frecuentes, sueño agitado… son cosas corrientes y previsibles en adopción. La calidad del sueño de un niño es el reflejo de la salud física y de su estado emotivo. Es por la noche cuando el cerebro y el cuerpo se limpian de sus cansancios y de sus emociones. Los niños adoptados tienen que realizar tareas enormes durante el día: aprender un nuevo idioma, acostumbrarse a nuevos olores, sonidos, colores nuevos, entrar en relación afectiva con nuevas personas, dejarse querer, acercarse… Esta realidad actual se añade a anclajes de su pasado como haber sido abandonado en plena noche, haber oído niños llorar todas las noches en el orfanato, haber tenido hambre, sed o dolor por la noche sin ser consolado o aseado. ¡Un adulto perdería su latín!, como decimos en francés. Todos hemos tenido noches agitadas antes de un examen o una entrevista. Si como adulto nos es difícil controlar las noches agitadas, es muy difícil pedir a un niño que lo haga.